13 de julio de 2026

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La inversión en educación y ciencia se redujo casi a la mitad bajo la gestión de Milei

Un informe de la UBA y el Grupo EPC enciende las alarmas al revelar caídas reales del 47,7% en el presupuesto educativo y del 46,5% en el sistema científico, profundizando la brecha de financiamiento con mínimos históricos en relación al PBI.
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El financiamiento destinado a la educación, la cultura y la ciencia en Argentina atraviesa una contracción sin precedentes. Según los últimos reportes elaborados por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y el Grupo EPC (Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación – Ciicti), la inversión estatal en estas áreas se redujo casi a la mitad desde el inicio de la actual administración nacional. El ajuste implementado por el Ejecutivo superó el promedio general del gasto público, lo que provocó una pérdida significativa de su participación tanto en el Presupuesto Nacional como en el Producto Bruto Interno (PBI).

El informe de la UBA, titulado “El futuro del financiamiento educativo en debate”, detalla que el retroceso de la inversión en educación alcanzó el 47,7% entre 2024 y 2025. Ya durante el primer año de gestión, la función Educación y Cultura había registrado una caída real del 43,2% interanual, equivalente a una baja de 0,6 puntos porcentuales de su peso en el PBI. La tendencia se consolidó con una disminución real adicional del 7,9%.

Recortes selectivos en las partidas

De acuerdo con la investigación, el ajuste no impactó de forma homogénea, sino que se concentró en componentes clave para el sostenimiento del sistema:

  • Becas estudiantiles: Sufrieron una reducción real del 42,5%.
  • Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas: Registraron una caída del 49,5%.
  • Universidades Nacionales: Las transferencias para financiamiento universitario tuvieron una merma real del 5,4% interanual.

La principal excepción dentro del organigrama de la Secretaría de Educación fue el Plan Nacional de Alfabetización, el cual incrementó su ejecución y se posicionó como el eje prioritario de la gestión en la materia.

Mínimos históricos para el sector científico

La situación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación es igualmente crítica. El Grupo EPC advirtió sobre una parálisis profunda en el sector, tras constatar que la Función Ciencia del Presupuesto Nacional acumula un retroceso del 46,5% en lo que va de la gestión libertaria.

Este recorte ubica a la inversión en ciencia en torno al 0,151% del PBI, una cifra que se encuentra lejos del 0,298% registrado en 2023 y de las metas de la Ley de Financiamiento de la Ciencia (actualmente suspendida), que estipulaba un piso del 0,52% para este período.

Dentro de los organismos afectados, el Conicet —cuyo presupuesto se destina en un 96% a salarios y becas— perderá un 34,7% de sus recursos en comparación con 2023. Sin embargo, el impacto más severo lo absorbió la Agencia I+D+i, con una pérdida real acumulada del 88,6% en su presupuesto.

El debate sobre los «vouchers» y la desigualdad territorial

El informe de la UBA también analiza el impacto de los denominados «vouchers educativos» o sistemas de financiamiento a la demanda en la educación básica privada. El análisis advierte que la implementación de subsidios directos a las familias para escuelas privadas podría funcionar como un refuerzo a dicho sector en detrimento de la educación pública.

Los investigadores señalan que esto profundizaría las desigualdades territoriales, dado que la matrícula privada está fuertemente concentrada en regiones con mayor poder adquisitivo, como la Ciudad de Buenos Aires (donde representa casi el 50% del alumnado). A nivel nacional, las instituciones de gestión privada concentran el 30% en nivel inicial, el 26% en primaria y el 28% en secundaria, por lo que un cambio de esquema impactaría de manera dispar en las provincias del interior del país, donde la dependencia de la escuela pública es sustancialmente mayor.

Con información de Perfil.