El economista Mariano Parnás destacó que la inflación es el principal tema a analizar en la gestión del presidente Javier Milei. En este contexto, el plan de estabilización económica lanzado por el Gobierno se posiciona como la piedra angular de su estrategia, con el objetivo de consolidar el superávit fiscal y mantener un control estricto sobre el dólar. Según Parnas, el plan ha mostrado resultados positivos en el corto plazo: “Argentina pasó de un régimen de alta inflación a una inflación moderada, una situación mucho mejor gracias al superávit fiscal y al control férreo del dólar”.
Sin embargo, en las últimas semanas surgieron interrogantes sobre la sostenibilidad de esta baja inflacionaria, especialmente tras turbulencias relacionadas con el sector de la soja y el esquema de bandas cambiarias. Parnás subrayó que, además de variables macroeconómicas clave como la tasa de interés, el tipo de cambio, los precios y el superávit fiscal, la confianza de los mercados juega un rol crucial. “La confianza de los mercados no puede dejarse de lado”, afirmó, señalando que factores políticos también influirán en el rumbo del país en los próximos meses.
El analista recordó que Argentina arrastra una historia de crisis económicas que han generado incumplimientos en el pago de la deuda, como en los años 80, el default récord de 2001 y el default en pesos durante la gestión de Mauricio Macri. Estos antecedentes han alimentado una desconfianza de los mercados hacia el país, lo que obliga a Argentina a realizar “el doble de esfuerzo” para recuperar la credibilidad y lograr un crecimiento sostenido.
Parnas destacó que una inflación mensual por debajo del 2% sería un indicador positivo, aunque alertó sobre los recientes aumentos en combustibles y el dólar, que generan un traslado a precios. En este escenario, el desembolso de 2.000 millones de dólares y la reducción de retenciones al campo representan un “aire fresco” para la economía. Sin embargo, advirtió que las altas tasas de interés, utilizadas para absorber pesos, encarecen el crédito y son una variable que no debe descuidarse.
El Gobierno de Milei enfrenta el desafío de consolidar los logros del plan de estabilización mientras mantiene la confianza de los mercados y enfrenta las tensiones políticas y económicas. La sostenibilidad de la baja inflacionaria y el manejo de las variables macroeconómicas serán clave para definir el rumbo del país en un contexto de alta exigencia.
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