Tras casi cuarenta años de espera y una estela de nostalgia que nunca dejó de brillar, la industria cinematográfica finalmente dio el paso definitivo: «Dirty Dancing» tendrá una secuela. El estudio Lionsgate confirmó que la continuación de la mítica película de los años 80 es una realidad inminente. La noticia más celebrada por los seguidores es, sin duda, la vuelta de Jennifer Grey, quien se pondrá nuevamente en la piel de Frances “Baby” Houseman para liderar esta nueva etapa de la historia.
Aunque el proyecto había estado rodeado de rumores y postergaciones durante años, el anuncio formal realizado el pasado martes 27 de enero, despejó cualquier duda: el rodaje está previsto para iniciarse durante el transcurso de 2026. Según reportes de The Hollywood Reporter, la producción ya cuenta con un equipo creativo de alto nivel para asegurar que el legado del filme original se mantenga intacto.
La dirección creativa del proyecto recaerá en manos expertas. Nina Jacobson y Brad Simpson, reconocidos por su labor en franquicias como Los Juegos del Hambre, producirán la cinta a través de su firma Color Force. El guion, por su parte, será desarrollado por Kim Rosenstock, mientras que la propia Jennifer Grey asumirá también el rol de productora ejecutiva.
A pesar de que los preparativos avanzan con celeridad, el nombre de quién ocupará la silla de dirección aún es una incógnita. Jonathan Levine, quien en etapas previas estuvo vinculado al puesto, permanecerá en el proyecto pero desde la producción ejecutiva. Adam Fogelson, presidente de Lionsgate Motion Picture Group, enfatizó la sensibilidad con la que se está abordando el retorno: “Dirty Dancing sigue siendo tan querida hoy como en el momento de su estreno, y sabíamos que debía reunirse un grupo muy especial de personas para que los fans abrazaran un regreso a Kellerman’s”.
Para Grey, quien actualmente tiene 65 años, la decisión de retomar este papel no fue tomada a la ligera. La actriz expresó su profunda conexión con el personaje y la importancia de encontrar el momento y el equipo adecuados. “El papel de Baby ha ocupado un lugar muy profundo y significativo en mi corazón, como lo ha hecho en el corazón de tantos fans a lo largo de los años. Durante mucho tiempo me pregunté dónde podríamos encontrar a Baby años después y cómo sería su vida, pero tomó tiempo reunir a las personas en las que sentía que podía confiar para construir sobre el legado de la película original… y estoy emocionada de decir que parece que la espera pronto terminará”, manifestó con entusiasmo.
Asimismo, la actriz fue tajante respecto a la ausencia de Patrick Swayze, fallecido en 2009. En declaraciones previas, Grey dejó claro que esta secuela no pretende ser una copia del pasado: “No hay forma de reemplazar a alguien que ha fallecido; nunca intentás repetir algo que fue mágico. Simplemente vas por algo diferente”.
Estrenada en 1987, «Dirty Dancing» se convirtió en un éxito rotundo que recaudó más de 214 millones de dólares a nivel global. La historia de Baby y Johnny Castle no solo cautivó por sus coreografías y su banda sonora —que incluyó el hit ganador del Oscar, “(I’ve Had) The Time of My Life”—, sino también por su capacidad para abordar tensiones sociales, el despertar personal y temas complejos de la época. Con el inicio de esta nueva producción, la franquicia busca revalidar su vigencia en una era que sigue rindiéndose ante los clásicos.

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