El debate sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional ha generado un fuerte rechazo en el sector gremial. Ramón Canseco, una voz clave como referente de La Bancaria y a cargo de la obra social del sindicato, no dudó en catalogar la iniciativa como una amenaza directa a los derechos adquiridos de los trabajadores argentinos.
»Depende del ángulo que uno lo mire,» comenzó Canseco, señalando el contraste de opiniones. «Indudablemente que desde el sector de la patronal lo van a calificar como un proyecto de avanzada, como un proyecto modernizador. Desde el sector de los trabajadores, indudablemente que es una pérdida absoluta de derechos.»
El referente bancario enfatizó que el objetivo central de la reforma es la «indefección total del trabajador» para que el sector empresarial tenga el «absoluto manejo de la relación laboral».
»Lo que busca es la indefección total del trabajador para que la patronal tenga la voluntad de hacer y deshacer sobre la relación laboral sin ningún tipo de sanción ni perjuicio… A partir de ahora, con ese proyecto, las patronales van a tener el absoluto manejo de la relación. O sea, cuando quieren, las rompen sin ningún tipo de costo y sin ningún tipo de justificativo.»
Uno de los puntos más criticados es el cambio en el sistema de indemnizaciones. Canseco apuntó que la reserva obligatoria que deberá acumular el trabajador para pagar su propia indemnización es una transferencia de costo y riesgo directamente al empleado.
Desde el ángulo político, Canseco afirmó que el proyecto tiene una meta clara y destructiva: la desaparición de los sindicatos y de las obras sociales.
La inclusión de la disminución de aportes al sistema de seguridad social impactaría gravemente en la ya delicada situación financiera de las obras sociales. «Si hoy tenemos graves dificultades para poder cubrir el costo de la medicina actual que se trepó a las nubes […] indudablemente que con este golpe sería el último y el golpe de gracia», sentenció. Advirtió que la medida haría «prácticamente inviable» una malla de contención que garantizaba una salud «más o menos equivalente a una necesidad» para los trabajadores.
El sindicalista también atacó duramente la figura del «banco de horas», que permite a las empresas acumular horas trabajadas para compensarlas luego en lugar de pagarlas como extras.
»Esto del banco de horas, es directamente hacer trabajar más a la gente y no pagarle lo que corresponde a las horas extras… El trabajador va a tener 5.000 horas extras que nunca la va a ver reflejada en su bolsillo. Indudablemente que eso va a pasar. Es un retroceso importante volver a la época de las cavernas, digamos.»
Finalmente, hizo referencia al intento de restaurar el pago de parte del salario en especie, la famosa «canasta», una práctica del siglo pasado. «Quieren volver a esa historia vieja y pasada en donde las patronales le pagaban a los trabajadores con bonos para retirar comida y cuando terminaban de hacer la cuenta final, el trabajador siempre quedaba debiendo.»
Consultado sobre la movilización de la CGT, la CTA y ATE prevista para el día 18, Canseco se mostró escéptico sobre el impacto de la protesta. Si bien cree que el sector gremial enviará un mensaje, opinó que «la sociedad está como anestesiada» y que parte de los trabajadores ve la reforma «como algo positivo porque los medios juegan también un papel importante».

Recomendados
Una impactante tormenta afectó a dos localidades salteñas
Nuevo informe de FOPEA: cómo usó Milei el insulto en X para silenciar a la prensa, estigmatizar a la oposición y movilizar a sus seguidores
Santiago bajo alerta amarilla por tormentas fuertes