Se agrava la situación judicial de Agostina Páez. En las últimas horas, el Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro presentó una denuncia formal y solicitó la prisión preventiva de la joven abogada, de 29 años, por el incidente ocurrido el pasado 14 de enero, a la salida de un boliche en Brasil, donde cámaras de seguridad la registraron realizando gestos y sonidos comparables a los de un mono. Por ese hecho, fue imputada por injuria racial.
Según informó el medio local UOL, la demanda se basó en los testimonios de los empleados del local, que fueron respaldados por testigos y por imágenes de las cámaras de seguridad incorporadas a la causa.
El Ministerio Público además rechazó el descargo de la acusada, quien sostuvo que se trató de una “broma” entre amigas, luego del cruce que mantuvo con empleados del local bailable esa noche, a los que acusó de haberles cobrado consumos de más y de haberles realizado gestos obscenos, algo que también se vio en un video que circuló hace días. Para los fiscales, esa versión no se sostiene con las pruebas reunidas.
A casi un mes del hecho, la Justicia de Río de Janeiro le prohibió a Páez salir del país, retuvo su pasaporte y ordenó el uso de una tobillera electrónica. El delito de injuria racial prevé penas de dos a cinco años de prisión.
En ese contexto, hace dos semanas, su defensa, el abogado Sebastián Robles, calificó la medida como “muy severa y excesiva”.
Por su parte, Páez también dio su versión de lo que pasó la noche del 14 de enero en el boliche de Ipanema, al que asistió con amigas.
“Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Cuando estábamos por salir, nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes, con los horarios y todo”, afirmó en diálogo con El Liberal.
La discusión se intensificó cuando cuestionaron lo que consideraban un cobro indebido. “Empezamos a decirles que nos estaban robando, que eran unos ladrones. Ellos se nos reían en la cara. Pagamos de todos modos”, agregó.
Siempre según su versión, el episodio continuó fuera del boliche. Páez sostuvo que, mientras descendían por las escaleras, empleados del local las siguieron y realizaron gestos obscenos. “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían”, describió.
Fue en ese contexto, dijo, que reaccionó de manera inapropiada. “Ahí es cuando yo hago ese gesto. No los llegaba a ver bien. Los gestos eran más para mis amigas”, explicó. “Estoy muy arrepentida de esa reacción”, concluyó.
A24

En Brasil, los delitos racistas NO se consideran bromas. La legislación brasileña castiga severamente estos actos. Imitar a un mono o usar palabras que puedan considerarse racistas se castiga severamente en el país.
El delito de racismo no está sujeto a fianza y es imprescriptible, según la legislación brasileña. Los casos que involucran a extranjeros se tratan de la misma manera que los cometidos por ciudadanos brasileños.
Es necesario que los extranjeros (turistas o viajeros de negocios) comprendan que Brasil, a lo largo de su historia, ha sido un país multirracial que busca promover la democracia racial plena, aunque con flagrantes contrastes, impulsados por siglos de desigualdad entre clases, que busca reparar mediante programas sociales y un sistema de justicia ágil e intolerante, como el de este abogado.
Conocer las leyes de un país es importante al viajar, para evitar cometer actos que podrían costar la libertad y pérdidas económicas.
Estar en desacuerdo con una factura es muy natural en cualquier transacción comercial. En Brasil, lo que no es natural es agredir a las personas por su color, raza, sexo, orientación sexual, edad, condición social, etc. La tolerancia para tales actos en Brasil es nula.
Brasil es el país más visitado de Sudamérica, según datos de la ONU Turismo, consolidando su liderazgo en la región y situándose entre los 5 destinos más buscados de América.
Todos son bienvenidos en cualquier país, siempre que la civilidad sea la norma para una buena estancia.
Que el caso de esta joven sirva de lección tanto para brasileños como para extranjeros.
NOTA: TEXTO TRADUCIDO POR GOOGLE TRANSLATE