La tropa tuitera no fue la elegida para dar la batalla en la provincia de Buenos Aires. El armado de Karina Milei y Sebastián Pareja, con despliegue territorial, relegó a la militancia libertaria de redes sociales aliada a Santiago Caputo. Tras su frustrada postulación, Daniel Parisini, más conocido como Gordo Dan, hizo sus primeras declaraciones este lunes por la noche a través del canal de Carajo pero, a los pocos segundos, se quedó sin audio y sólo se pudieron ver sus gesticulaciones.
«Es bastante largo lo que tengo para decir», comenzó Parisini, quien hace un mes había anticipado que «a Cristina Fernández de Kirchner le ganaba caminando». Sin embargo, nadie pudo saber qué tenía para expresar porque por lo que en un principio parecían problemas técnicos, la transmisión fue silenciada. En la pantalla quedaron hablando solos Parisini y los demás panelistas libertarios del programa La Misa, sin responderle a la audiencia propia que, en el chat de Youtube, reclamaba que compongan el sonido.
Finalmente, lo que aparentaba ser un descuido técnico, terminó siendo adrede: el Gordo Dan no se atrevió a hacer públicas sus criticas sobre el cierre de listas y, luego de anunciar que tenía mucho para decir, cortó el sonido por 20 minutos. En el medio quedaron las huestes libertarias, que esperaban una orientación del conductor del «brazo armado digital», pero fueron tratadas en broma.
En chiste o no, el mensaje fue explícito. Javier Milei optó por secretaria de la Presidencia y dejó de lado la propuesta del otro integrante del triángulo de hierro. Ante esta situación, quienes reclamaban expresiones «jóvenes» en las listas de La Libertad Avanza, tal como lo habían manifestado públicamente Parisini y el secretario de Culto, Nahuel Sotelo, se encontraron con Pareja, Martín y Eduardo «Lule» Menem sellando los acuerdos que los excluyeron.
A pesar del desplante, el Gordo Dan, como vocero de las Fuerzas del Cielo, no se atrevió a cuestionar a la hermana del presidente, optó en cambio por hacer silencio y reírse de una situación que lo dejó fuera de juego. El gesto no expresó obediencia debida, menos aún fortaleza propia. Fue más bien una manifestación de descontento pueril, que solo sirvió para chiste interno.
Queda pendiente conocer si en las elecciones de octubre la tropa tuitera de Caputo tiene alguna chance, opción sumamente incierta. Más todavía si se tiene en cuenta la desconfianza mutua entre los dos bandos, luego de que trascendiera el acuerdo de la empresa de Menem con el Banco Nación y el ingreso de diez valijas desde Miami al a Aeroparque, sin declarar, de la mano de la libertaria Laura Arrieta.
FUENTE PERFIL
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