La designación de un militar en funciones al frente del Ministerio de Defensa de la Nación ha encendido las alarmas en el ámbito político y constitucional argentino. El abogado constitucionalista Santiago Nassif expresó su profunda preocupación ante lo que considera un quiebre en la tradición democrática del país.
En diálogo con Radio Exclusiva, Nassif fue contundente: «Para mí designar un militar, y no hablo de cuestiones personales, hablo de funciones, como ministro de defensa, verdaderamente significa un retroceso… de democratización del país.»
La importancia del límite civil
Desde el retorno a la democracia en 1983, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, la cartera de Defensa ha estado históricamente ocupada por un civil. Esta práctica, según Nassif, no es meramente ideológica, sino objetiva y funcional a la consolidación democrática.
»Poner un civil… era una forma de también controlar a las Fuerzas Armadas desde el ámbito civil,» explicó el constitucionalista. El Ministro de Defensa actúa como un nexo y una «bisagra» entre la institución castrense y el Presidente, quien es el Comandante en Jefe. La figura del civil, argumenta, sirve para poner un freno y asegurar el lugar de cada institución. «No significa esto avasallar a las Fuerzas Armadas, al contrario, significa poner cada cosa en su lugar,» aseveró.
Nassif recordó que esta tradición fue respetada incluso por figuras como Carlos Menem, quien, a pesar de indultar a militares, «ni siquiera se atrevió a poner un militar como ministro de defensa.»
Un perfil «Filofascista» y reivindicación de la dictadura
El abogado situó la controvertida decisión dentro de un contexto político más amplio, aludiendo a lo que percibe como el perfil del actual gobierno. «Este gobierno… tiene un perfil filofascista, de modo tal que este tipo de actitudes a mí no me sorprenden,» declaró Nassif.
Más allá de la cuestión funcional, el experto advirtió que la designación podría interpretarse como una reivindicación simbólica. «Esto también es una reivindicación a la dictadura, ¿no? El gobierno nacional está reivindicando la dictadura y eso me parece también un error,» sostuvo.
El nombramiento ha generado críticas que trascienden las grietas ideológicas. Nassif destacó que uno de los primeros en cruzar al gobierno fue el exministro de Defensa del macrismo, Oscar Aguad, un político que, según el abogado, «de progre no tiene absolutamente nada,» reforzando la idea de que se trata de un análisis objetivo sobre la institucionalidad democrática.
¿Riesgos implícitos?
Consultado sobre si el nombramiento representa un peligro, Nassif matizó la respuesta, poniendo el foco en la figura presidencial. «Peligroso no es el ministro de defensa, peligroso es el presidente,» afirmó.
Sin embargo, llamó a la ciudadanía a la cautela. El constitucionalista advirtió que esta medida podría ser el inicio de una serie de acciones que buscan un retorno a políticas del pasado. «Hay que estar atentos, hay que estar atentos porque esto puede ser el inicio de una…» concluyó, dejando una sensación de incertidumbre sobre las futuras acciones del gobierno en materia de Defensa y seguridad.

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