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​[Audio] Participación ciudadana: El desafío de «adueñarse» de lo público en el curso Diálogos Nuevos en Política

​Bajo la premisa de integrar al vecino en el diseño de las políticas públicas y debatir el rol del Estado actual, se realiza hoy el segundo encuentro de este ciclo en el Hotel Centro.
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El Hotel Centro es sede hoy de una nueva jornada del curso de verano «Diálogos Nuevos en Política», una iniciativa que busca reinterpretar los conceptos tradicionales de la gestión pública bajo una mirada actual. En diálogo con Radio Exclusiva, Gustavo Darchuck brindó detalles sobre este segundo encuentro, que da continuidad a la charla iniciada a mediados de enero.

​Del diálogo quebrado a la estrategia territorial

​Tras una primera etapa donde se analizó la fragmentación del discurso político y la falta de debate —donde, según Darchuck, la diferencia de pensamiento suele derivar en agresión o en una división tajante entre oficialismo y oposición—, la jornada de hoy da un paso hacia la acción concreta: las estrategias territoriales.

​El eje central del debate es cómo romper la distancia que se genera una vez que el poder político se constituye. «Una cosa es el que ejerce el poder y otra el vecino del barrio; el desafío es cómo integrar a ese vecino en la política pública», señaló Darchuck, resaltando que no basta con la acción exclusiva del Estado, sino que es fundamental la participación social.

​El Estado: ¿Libertad o abandono?

​La propuesta de «Diálogos Nuevos» surge en un contexto nacional donde el paradigma imperante promueve el retiro del Estado en pos de una supuesta mayor libertad. Ante esto, Darchuck planteó una postura crítica:

​»Nosotros pensamos que si el Estado se retira no da más libertad, sino que genera un abandono. El Estado es quien debe equiparar a los que menos tienen con los que más tienen».

​Sentido de pertenencia como defensa

​Para los organizadores, la participación ciudadana no es solo una cuestión metodológica, sino una herramienta de resistencia y sostenibilidad. El planteo es que, mientras el ciudadano sea un simple espectador, el Estado seguirá siendo percibido como algo ajeno que «da o quita».

​»Necesitamos que la gente interprete que la salita de salud, el asfalto y la escuela son suyos. Si no nos adueñamos de lo que el Estado proporciona, es mucho más fácil que venga alguien y nos lo quite», concluyó Darchuck, subrayando que la clave está en que la sociedad se sienta parte del proceso de desarrollo de cada política local.