En el mismo momento en que Javier Milei se encontraba en Davos junto a Donald Trump y Benjamin Netanyahu para firmar la entrada al Consejo para la Paz (un oxímoron teniendo en cuenta sus promotores), el Poder Ejecutivo avanzaba con una intervención directa sobre el Puerto de Ushuaia, la entrada del continente y el resto del globo a la región Antártica y Malvinas. No fue una medida al azar. La Libertad Avanza (otro oxímoron) preparó el terreno para que dicha movida coincidiera con la cumbre económica donde el Presidente de Estados Unidos puso de relieve la cuestión del Ártico.
La notificación a las autoridades provinciales sobre la intervención se realizó en la madrugada del 21 de enero, a las 0.03, con la presencia masiva de la Gendarmería en las inmediaciones del Puerto. La opacidad ante todo.
“Esto no es contra Tierra del Fuego, es contra Santa Cruz, Chubut o cualquier otra provincia. Es el unilateralismo más acérrimo. Es una decisión alineada como un regalo a Trump en la cumbre de Davos y que responde a la doctrina de la ley del más fuerte en la que Milei le entrega el control del puerto de Ushuaia al Comando Sur”, denunció Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de Tierra del Fuego, durante un reportaje para la radio Más Multimedia en el programa “No somos neutrales”.
La administración Milei habilitó a trabajar en el puerto solamente a los obreros enrolados en la Unión de Personal Superior Ferroviario, a cargo de Juan Avellaneda, la misma persona que había formulado una denuncia administrativa contra las autoridades portuarias provinciales. Todo huele a una maniobra de legalidad fraguada: Milei se montó sobre esa denuncia administrativa para avanzar con la intervención.
Los “amigotes” de Milei
La intervención del Puerto de Ushuaia no fue una decisión azarosa de la administración Milei. Hace dos semanas, el presidente de la Dirección Provincial de Puertos (DPP), Roberto Murcia, lo advertía en estos términos.
“Quieren intervenir el Puerto de Ushuaia para entregarlo a Estados Unidos. Están avasallando el federalismo de las provincias. Llama la atención que una denuncia realizada por un empleado del puerto y representante sindical que es afín a la Agencia Nacional de Puertos, nos hayan iniciado auditorias técnicas y económicas, cuando son temas específicos de la provincia”, sostuvo Murcia.
El Poder Ejecutivo utilizó como excusa para avanzar con la intervención del puerto una denuncia realizada por el secretario general de la Unión de Personal Superior Ferroviario, Juan Avellaneda, contra la ley provincial N° 1596 que creaba un fondo para cubrir la deuda de la obra social estatal (OSEF) financiado con el superávit del Puerto de Ushuaia.
No por casualidad, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación solo habilitó a trabajar dentro del puerto al gremio vinculado a Avellaneda. “Están buscando la vuelta para decir que nos tenemos que desprender del puerto para entregárselo a alguno de los amigos del Gobierno nacional”, había declarado Murcia hace dos semanas.
Entre ellos se encuentran las empresas de Rubén Cherñajovsky (Newsan) y Nicolas Caputo (Mirgor). Según indicó a El Destape Moisés Solorza, integrante del Observatorio Malvinas y ex secretario de energía de la provincia, el dueño de Newsan adquirió recientemente aviones de logística con la mirada puesta en la Antártida. Por su parte, el clan Caputo está interesado en la privatización del puerto.
“Yo estoy convencido de que la intervención va rumbo a la base militar conjunta con Estados Unidos y el patrullaje sobre la conexión bioceánica. Y la activación del radar de la empresa norteamericana LeoLabs instalado en la isla”, agregó Solorza.
La narrativa bélica de Donald Trump
“Se desconocen las razones e intenciones del Gobierno Nacional para avanzar en esta intervención. Se están instalando narrativas preocupantes respecto a intencionalidades geopolíticas o económicas -no explicitadas- que trascienden la realidad del puerto y que parecieran estar detrás de una medida de esta magnitud”, denunciaron, a través de un comunicado, las autoridades de la provincia gobernada por Gustavo Melella.
En un momento en que el mundo habla de la narrativa bélica de Trump para con Groenlandia y la zona Ártica, Milei movió sus fichas en el extremo opuesto pero en línea con la política global del más fuerte implementada por el Presidente estadounidense.
“Milei le entrega el control del puerto de Ushuaia al Comando Sur. Lo que vivimos es una grave violación a la autonomía provincial que pone en riesgo al resto de las provincias con este antecedente. La violación flagrante frente a la entrega del Puerto de ingreso a la Antártida por parte de Milei a Trump debería tener una reacción de los gobernadores argentinos de forma inmediata”, enfatizó Dachary.
Tampoco es casual que se avance con esta intervención cuando el Poder Ejecutivo aceleró el ataque económico sobre la isla, al entrar en vigencia la baja de aranceles para la importación de celulares, lo que generará nuevamente tensiones hacia dentro de las comunidades de la isla. El objetivo de Milei (como en su momento lo tuvo Macri) es despoblar de trabajadores la región.
“No nos damos cuenta que en un mundo donde se quemaron todos los manuales, vos tenés 900.000 kilómetros cuadrados de la Argentina que están colgados con alfileres sobre el último acuerdo internacional que está sobreviviendo. Todo lo que está pensando Trump apunta a esta región. Hay que ser realista con lo que pasa en el mundo. El riesgo militar, es decir la posibilidad de que la región de la provincia de Tierra del Fuego pase a estar en un mapa como una zona de alta conflictividad, es posible”, concluyó Dachary.
Fuente: El Destape

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