El Gobierno logró rearmar la bicicleta financiera a partir de la segunda mitad del mes con un rendimiento promedio de 0,5% mensual en dólares y que ya logró atraer a empresas para que liquiden unos 6.100 millones de dólares que permitieron estabilizar el mercado cambiario en un contexto de apreciación de las monedas de la región.
El “carry trade” o bicicleta financiera implica vender dólares en el mercado oficial y colocar los fondos que se obtienen en alguno de los instrumentos en pesos que ofrece el sistema financiero, como pueden ser los títulos públicos vendidos por el Tesoro, los plazos fijos en el sistema bancario o, más arriesgado, operaciones como las cauciones a un día. Las operaciones se suelen cubrir con la compra de contratos de dólar futuro, donde ofrece cobertura el Banco Central de la República Argentina, lo que garantiza la rentabilidad y elimina el riesgo de una brusca devaluación.
Con las tasas que se operaban el miércoles en el mercado porteño, por ejemplo una Lecap al 29 de mayo rendía en el mercado secundario 2,77% de Tasa Efectiva Mensual, contra una tasa de cobertura de 2,27% del mercado de futuro, permitía una rentabilidad de 0,5% mensual en dólares sin riesgo.
Suba neta de los créditos bancarios en dólares.
Esa rentabilidad asegurada está impulsando el nuevo ciclo de endeudamiento de las empresas, que en enero emitieron Obligaciones Negociables en el mercado internacional por 1.900 millones de dólares, en el mercado local por 1.300 millones de dólares y tomaron créditos en el sistema financiero por otros 1.100 millones de dólares (netos entre cancelaciones y nuevos préstamos). 
Tasas de dólar futuro garantizan rentabilidad del carry trade.
También la provincia de Córdoba aportará los 800 millones de dólares que obtuvo por la colocación de deuda en Nueva York y que empezará a liquidar el próximo lunes, aunque tiene un plazo de 180 días para hacerlo. 
Colocación de deuda en mercados internacionales.
Según un informe de C-P Consulta, “el Gobierno busca superponer a la estacionalidad favorable del mercado de cambios con los incentivos al carry-trade” para “compatibilizar su objetivo de desinflación con la acumulación de reservas necesaria para volver a los mercados”.
Señaló que “el esquema muestra buenas perspectivas para la primera parte del año, pero reproduce vulnerabilidades ya conocidas para la segunda mitad del año. Con menor oferta del sector agroexportador, la sostenibilidad del dólar en el segundo semestre vuelve a depender del ciclo financiero, aumentando el riesgo de correcciones cambiarias”.
El dólar acumuló otra jornada de leve suba en el mercado mayorista.
El informe de C-P destacó que esta política de carry trade se convirtió en “el regreso del ancla cambiaria” para forzar un nuevo proceso de desinflación tras advertir que “las exigencias del año electoral agotaron dos pilares centrales del programa. Tras las elecciones, el esquema cambiario y la estrategia salarial entraron en un impasse y la inflación alcanzó un pico de 2,8% en diciembre”.
Además, planteó que “a diferencia del frente cambiario, la estrategia de ingresos permanece indefinida” y “tras el debate de la reforma laboral se abren dos opciones: reinstalar una pauta salarial muy restrictiva, priorizando la desinflación, o convalidar ajustes más alineados con la inflación promedio para permitir una recuperación acotada de los ingresos reales”. 
Los salarios vienen perdiendo poder de compras.
“En cualquier caso, las perspectivas de crecimiento son magras y anticipan un segundo semestre condicionado por la capacidad de concretar el regreso a los mercados internacionales y sostener el ancla cambiaria”, consideró el informe.
La administración del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo lograron rearmar el carry trade ayudados por el contexto internacional con el dólar más débil frente a la canasta de monedas, que impulsa una suba del valor de los commodities beneficiando las exportaciones argentinas y aumenta la demanda de bonos de mercados emergentes, mejorando la cotización de la deuda pública y bajando el riesgo país.
“La apreciación de las monedas de América Latina permite al BCRA acumular más divisas sin que se deprecie el peso. La compra de divisas recompone liquidez en pesos y apuntala a los activos locales (deuda en dólares y equity) a la vez que fomenta la demanda de activos en pesos porque crece la confianza en el nuevo régimen de bandas cambiarias”, describió la consultora 1816.
La consultora destacó que “las últimas semanas han sido inmejorables en materia financiera: el Central acumuló 1.083 millones de dólares en el mercado de cambios en 18 ruedas consecutivas de compras sin que suba el spot y el riesgo país comprimió a 484 puntos básicos , mínimo desde junio de 2018”.
“Para que enero haya sido un mes soñado, el mundo también hizo su parte: no es casual que el rally de los Globales se haya acelerado mientras Ecuador, crédito comparable a Argentina, tuvo una exitosa emisión de nuevos bonos Globales a 8 y 13 años” y “en un contexto de creciente debilidad del dólar” que cayó a mínimos desde 2022, las moneda de la región “se apreciaron hasta 5,2% en lo que va de enero, algo que indudablemente jugó a favor del peso argentino”.
La brusca pérdida de valor de los commodities al promediar la rueda del jueves en el mercado de Wall Street fue la señal de alarma de que la estabilidad financiera apenas está alquilada sobre una fuerte rentabilidad en dólares y la ayuda del presidente Donald Trump y su pelea con la Reserva Federal y el resto del mundo.
Fuente: El Destape

Más historias
Milei se resiste a modificar Ganancias, pero discute cambios en la Reforma Laboral
El conflicto entre Temu y Mercado Libre llegó a la Corte Suprema: todos los detalles
Descendiente de Rosas destrozó a Milei por decretar que el sable de San Martín vuelva a Granaderos: «Gusano resentido»