En una ceremonia que combinó un fuerte impacto político con un rotundo mensaje de gobernabilidad federal, el presidente Javier Milei tomó juramento este martes por la tarde al contador público Diego Santilli como nuevo Jefe de Gabinete de Ministros. El acto, formalizado mediante el Decreto 548/2026 publicado en el Boletín Oficial, se desarrolló desde las 17:30 en el colmado Salón Blanco de la Casa Rosada.
La llegada de Santilli a la jefatura de ministros se da en reemplazo de Manuel Adorni, cuya dimisión fue aceptada por el mandatario tras verse salpicado por una investigación judicial sobre presunto enriquecimiento ilícito. Lejos de la frialdad protocolar, el traspaso estuvo marcado por un inédito «triple abrazo» fuera de libreto entre el Presidente, el funcionario saliente y el flamante ministro coordinador, un gesto con el que Milei buscó ratificar la «transición ordenada» y mantener la cohesión interna.
El factor federal: 14 gobernadores en primera fila
La principal lectura política de la jornada estuvo dada por las sillas de los invitados especiales. La jura de Santilli logró congregar a un nutrido pelotón de 14 mandatarios provinciales de diversos signos políticos dialoguistas.
Entre los presentes se destacaron Martín Llaryora (Córdoba), Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), además de referentes patagónicos y del norte grande. Esta masiva concurrencia es leída en los pasillos de Balcarce 50 como un espaldarazo explícito a la figura de Santilli, quien venía aceitando los canales de negociación económica y transferencia de recursos en su rol previo como ministro del Interior.
Equilibrio político y desafíos inmediatos
Con una trayectoria de más de tres décadas en la administración pública —que incluye su paso como vicejefe de Gobierno porteño, senador y diputado nacional—, Santilli arriba al corazón del organigrama libertario con el aval directo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo.
En sus primeras declaraciones tras la asunción, el nuevo jefe de Gabinete remarcó su visión de gestión: «Creo en los proyectos colectivos, no en los individuales», señaló, trazando una línea de continuidad con la agenda de reformas macroeconómicas del Ejecutivo, pero anticipando una impronta de mayor apertura hacia los sectores dialoguistas del Congreso y los líderes provinciales.
El principal reto de Santilli a partir de mañana será doble: por un lado, blindar la gestión ministerial frente a los coletazos de las investigaciones judiciales heredadas; por el otro, consolidar las mayorías legislativas que el oficialismo requerirá de cara a la segunda mitad del año, un terreno donde su perfil de componedor político será puesto a prueba de manera inmediata.

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