La crisis en el sector avícola sumó su capítulo más dramático en las últimas horas. La firma Granja Tres Arroyos dispuso de manera unilateral el cierre por tiempo indeterminado de su planta de faena «La China», ubicada en la localidad entrerriana de Concepción del Uruguay. La sorpresiva medida, comunicada a los operarios en horas de la madrugada, dejó a unas 900 familias sumidas en la incertidumbre absoluta y paralizó por completo la actividad en la región.
El conflicto escaló a primera hora del martes, cuando los trabajadores que llegaron para cumplir con sus turnos habituales se encontraron con los portones encadenados, los accesos sellados y una estricta custodia a cargo de personal de agencias de seguridad privada. «No nos dieron ninguna explicación formal en la puerta, está todo parado y nadie puede entrar», relató con angustia uno de los operarios afectados durante las asambleas espontáneas que se generaron en las inmediaciones de la fábrica.
Ante el panorama, el Sindicato de la Alimentación y el Sindicato de la Carne declararon el estado de alerta total. Tras mantener un encuentro de urgencia con el intendente local, José Eduardo Lauritto —quien calificó la situación como «dramática»—, una masiva columna de trabajadores y familiares marchó hacia el Monumento a Urquiza para visibilizar el reclamo y exigir tanto la reapertura del establecimiento como el pago de salarios y cuotas adeudadas.
Un gigante en crisis financiera
Los problemas en la mayor productora de pollos del país —que llegó a concentrar el 35% del mercado interno— no son nuevos, pero se agudizaron drásticamente en los últimos meses. Informes del sistema financiero revelan que la compañía arrastra un pasivo récord que supera los $51.700 millones, acompañado de miles de cheques rechazados y una deuda previsional superior a los $7.200 millones.
Esta asfixia contable impactó de lleno en la cadena de valor: el complejo, que solía procesar 700.000 aves diarias a nivel nacional, redujo su capacidad de faena a menos de un tercio debido a la falta de alimento balanceado en las granjas integradas y a la imposibilidad de sostener los costos operativos de gas y electricidad por parte de los productores de la zona.
Audiencia clave en Paraná
Las miradas están puestas ahora en la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de la Provincia, con sede en Paraná. Luego de que los representantes de la firma avícola pegaran el faltazo a una audiencia convocada de urgencia el pasado lunes, las autoridades laborales emitieron una citación de carácter «urgente e indeclinable» para destrabar el conflicto.
Los gremios esperan que las máximas autoridades de Granja Tres Arroyos asistan de forma obligatoria para brindar precisiones sobre el alcance temporal del cierre y determinar el futuro de las fuentes de trabajo. Si bien a finales de enero el Gobierno entrerriano había logrado mediar en una conciliación para pautar un cronograma de pagos, el esquema se desmoronó por completo durante marzo y abril, derivando en propuestas patronales de reducción de la semana laboral que fueron rechazadas por las bases y que anticipaban este complejo desenlace.

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