La ingeniera en Alimentos Claudia Guzmán presentará este martes su primer libro, «En boca de todos», una obra en la que aborda el impacto que tienen la alimentación y el estilo de vida en la salud, con especial foco en la inflamación crónica de bajo grado, un proceso que, según explicó, se encuentra en el origen de gran parte de las enfermedades actuales.
Durante una entrevista, Guzmán señaló que esta inflamación suele manifestarse a través de síntomas que muchas personas han naturalizado, como el cansancio permanente, la niebla mental, los dolores articulares, la distensión abdominal o la sensación constante de hinchazón.
«La inflamación crónica de bajo grado es lo que muchos autores llaman la epidemia del siglo. Vivimos con el sistema inmune en estado de alerta y muchas veces no nos damos cuenta porque hemos normalizado esos síntomas», afirmó.
La especialista explicó que, si bien los alimentos ultraprocesados ocupan hoy el centro del debate, no son el único factor que perjudica la salud. También advirtió sobre el escaso consumo de fibra y el elevado consumo de harinas refinadas, hábitos que afectan directamente a la microbiota intestinal.
En ese sentido, destacó que gran parte del libro está dedicada a explicar el funcionamiento de la microbiota —antes conocida como flora intestinal— y su influencia no solo en la digestión, sino también en el sistema inmunológico, el estado de ánimo, la sensación de hambre y saciedad e, incluso, en la salud neurológica.
Guzmán también cuestionó el papel de la industria alimentaria al considerar que ha desarrollado productos con una alta palatabilidad que generan hábitos de consumo desde edades tempranas y dificultan modificar la alimentación.
Al ser consultada sobre si la sociedad sabe alimentarse, sostuvo que existe una mayor conciencia sobre la relación entre alimentación y salud, aunque reconoció que la enorme cantidad de información contradictoria disponible genera confusión.
«Hoy nunca hubo tanta información y, sin embargo, nunca hubo tanta incertidumbre. Hemos perdido el criterio. Antes nuestras abuelas cocinaban comida real sin algoritmos ni redes sociales», reflexionó.
Respecto al consumo habitual de productos elaborados con harinas refinadas, como chipacos o panificados, aclaró que el inconveniente no radica en consumirlos de manera ocasional, sino cuando desplazan a los alimentos que necesita la microbiota.
«El problema es el día a día. Podemos disfrutar una comida que nos gusta un fin de semana, pero el resto de la semana debemos priorizar vegetales, alimentos fermentados, fibra y reducir las gaseosas y las harinas refinadas», explicó.
La presentación de «En boca de todos» se realizará este martes a las 19.30 en el Centro Cultural del Bicentenario, donde Guzmán compartirá con el público los principales conceptos de su primera publicación y responderá consultas sobre alimentación y salud.

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