Marisol Bustos es el sexto femicidio que se da en la provincia, en lo que va de este año.
Su familia, sus amigos, la buscaron con desesperación durante más de una semana. Rastrillaron en grupos, pegaron volantes, se aferraban a la esperanza. Hasta que un joven, hijo del dueño de la casa a la que, se sabía, había ido la mujer, apenas fue detenido como sospechoso, guio a los policías hacia el descampado de la capital santiagueña donde encontraron a Marisol asesinada.
La jóven, había salido de su casa el 30 de octubre pasado hacia la vivienda de un amigo, conocido como «Pila», en el barrio Bosco II, de la ciudad de Santiago del Estero. Fue lo último que se supo de ella.
Nosotros dialogamos con Johana Lacour, forma parte del colectivo de mujeres Mala Junta y de Ni Una Menos. Junto a otras mujeres estuvieron en la búsqueda de Marisol:
«El caso de Marisol, es un puntapié para discutir que tipo de políticas de género hacen falta y como funciona la violencia»
«Muchas veces las denuncias son difíciles de sostener, el rol del Estado, muchas veces es pobre, cuando digo Estado hablo de la policia, Poder judicial, etc» expresó Johana.
Por otra parte dijo: «Cuando acompañamos situaciones de violencia, preferimos sugerirle a las mujeres que a las comisarias no vayan, que realicen denuncias a través del Ministerio Público Fiscal, que vayan a la oficina de violencia del Poder Judicial, porque es más directo. La policía no tiene sensibilidad, consideran que la violencia de género no es importante»
Aquí te dejamos la nota completa:

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