A partir del caso de Alexander Zverev, el especialista destacó que uno de los principales mitos que debe desterrarse es que una persona con diabetes tipo 1 no puede llevar una vida normal ni practicar deportes de alto rendimiento.
“Un paciente con diabetes tipo 1 puede llegar a ser jugador de la NBA, campeón del Abierto de los Estados Unidos, jugador de la NFL, bailarín, recibirse de abogado o médico y trabajar en cualquier oficio. Con el tratamiento adecuado puede hacer una vida prácticamente normal”, explicó Ávalos.
El médico señaló que Zverev padece diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune que se produce cuando el propio sistema inmunológico ataca y destruye las células del páncreas encargadas de producir insulina.
A diferencia de la diabetes tipo 2, la tipo 1 no está relacionada directamente con la obesidad y requiere tratamiento con insulina. Si bien suele aparecer durante la infancia o adolescencia, Ávalos aclaró que también puede diagnosticarse en adultos.
El especialista también explicó que términos como “diabetes juvenil” o “insulinodependiente” han quedado en desuso y que actualmente se utiliza la clasificación de diabetes tipo 1 y tipo 2, entre otras.
El caso Zverev y el deporte de alto rendimiento
Ávalos destacó particularmente el ejemplo del tenista alemán, quien durante sus partidos puede controlar sus niveles de glucosa y administrarse insulina para mantener valores adecuados y continuar compitiendo.
“Así lograba tener valores aceptables para poder tener un buen rendimiento en la cancha, y el buen rendimiento lo ha llevado a ser campeón”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el diagnóstico de diabetes tipo 1 no significa abandonar la actividad física ni los proyectos personales, sino aprender a manejar la enfermedad con controles, tratamiento y acompañamiento médico.
Sensores de glucosa y nuevos avances
Entre los principales avances de los últimos años, Ávalos destacó la utilización de sensores de glucosa, dispositivos que se colocan sobre la piel y permiten monitorear de manera prácticamente permanente los niveles de azúcar, incluso mediante un teléfono celular.
Aunque aclaró que estos dispositivos no tienen la precisión absoluta de un análisis bioquímico, sostuvo que son una herramienta “muy útil” para el manejo cotidiano de la enfermedad.
También se refirió a los avances en la prevención de la diabetes tipo 1 y señaló que ya existe en Argentina un medicamento destinado a retardar la aparición de la enfermedad en determinadas personas con alto riesgo, particularmente familiares de pacientes con diabetes tipo 1.
Alimentación: no hay alimentos prohibidos
Otro de los conceptos que el especialista buscó desmitificar está relacionado con la alimentación.
Ávalos explicó que actualmente se habla de “plan de comidas” en lugar de “dieta”, ya que la alimentación debe adaptarse a cada paciente y ser diseñada junto con profesionales de nutrición.
En el caso de la diabetes tipo 1, se utiliza, entre otras herramientas, el conteo de carbohidratos para ajustar el tratamiento.
“No hay nada prohibido en cuanto a alimentos en un paciente con diabetes tipo 1”, afirmó, aunque aclaró que determinados alimentos deben consumirse y manejarse teniendo en cuenta los cuidados necesarios.
Para el especialista, los avances tecnológicos, especialmente los sensores de glucosa, representan uno de los grandes logros de la medicina reciente en el tratamiento de la diabetes tipo 1.

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