A dos años de aquel 6 de mayo de 2024, el colectivo Ni Una Menos recordó cuando Fernando Barrientos incendió la habitación de un hotel de Barracas donde vivían dos parejas de mujeres. Allí murieron Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante. Sofía Castro Riglos es la única sobreviviente.
Según testigos del hotel, Barrientos ya las había amenazado con matarlas y las insultaba por su orientación sexual. Las tres querellas buscan que el crimen sea calificado como crimen de odio.
El colectivo convocó a las 18 horas una marcha desde Plaza Colombia hasta el hotel donde ocurrió el ataque. «Este triple lesbicidio sucedió en un país y en una ciudad donde el gobierno utiliza el estado para promover el odio contra mujeres, lesbianas, travestis, trans, maricas y no binaries», mencionó Ni Una Menos.
Luego agregaron: «Seguimos exigiendo justicia frente a un poder judicial que intenta borrar el odio!! Exigimos también respuestas frente a la crisis habitacional y a la precariedad generalizada que afecta con mayor fuerza a la comunidad LGTBIQ+ de los sectores populares».
En 2025 se registraron al menos 227 crímenes de odio por orientación sexual o identidad de género: un 62% más que el año anterior, según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio.

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