16 de agosto de 2026

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Fondos fiduciarios: subejecución y desvío de recursos para inflar el superávit financiero

Los fondos con fines específicos asignados por ley para obras públicas e infraestructura terminaron volcados a la compra de deuda pública, financiando la meta de déficit cero del Gobierno a costa de la parálisis federal.
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​Durante los primeros dos años de gestión de Javier Milei, los fondos fiduciarios vigentes recaudaron más de $ 8,2 billones. Sin embargo, en lugar de destinarse a las obras e inversiones que la ley exige, la administración nacional contuvo los desembolsos para generar un superávit acumulado cercano a los US$ 3.000 millones, maniobra que alimentó las cifras de equilibrio fiscal exhibidas por la Casa Rosada.

​El análisis de balances contables, planillas presupuestarias e informes de la Jefatura de Gabinete y de la Oficina Nacional de Presupuesto expone que el superávit no derivó de una mayor eficiencia administrativa, sino del desvío de estos recursos hacia la compra de letras y títulos del Tesoro para sostener el dibujo del «déficit cero».

​Subejecución deliberada para sostener el superávit

​Según los datos de la Agencia Noticias Argentinas, el superávit financiero generado por estos fideicomisos alcanzó los $ 1,86 billones en 2024 y los $ 1,23 billones en 2025 (equivalentes a US$ 1.978 millones y US$ 973 millones según el tipo de cambio oficial de cada período).

​Esta acumulación de caja fue posible mediante un recorte en la ejecución real de los recursos:

  • Ejecución en 2024: Solo se gastó el 55,8% de lo recaudado.
  • Ejecución en 2025: Alcanzó el 69,5%.
  • Primer trimestre de 2026: Se ubicó en un 69,7%.

​Al retener más de un 30% de las partidas en promedio, el Poder Ejecutivo utilizó los excedentes como una fuente de financiamiento indirecto para el Tesoro.

​La maniobra financiera: de plazos fijos a deuda del Tesoro

​Los activos no ejecutados pasaron a ser administrados bajo la órbita del Ministerio de Economía mediante un cambio de estrategia: la liquidez que antes se resguardaba en plazos fijos del Banco Nación mutó hacia la adquisición directa de instrumentos de deuda emitidos por el propio Estado.

  • Proyección 2026: Las planillas presupuestarias estiman que las colocaciones en bonos, letras y títulos públicos sumarán $ 1,33 billones, habilitando a la cartera económica a disponer de aproximadamente US$ 880 millones adicionales extraídos de estas cajas fiduciarias.
  • Impacto a tres años: Centros de estudio y consultoras privadas calculan que la acumulación de excedentes fiduciarios desviados de su fin original rozará los US$ 4.000 millones al finalizar el tercer año de mandato.

​Obras paralizadas como contrapartida fiscal

​El uso de estos fondos como caja financiera tuvo un impacto directo en la infraestructura hídrica y vial de todo el país:

  • Fondo de Integración Socio Urbana (FISU): Sufrió un recorte del 94% en sus transferencias, lo que provocó la parálisis de 636 proyectos de vivienda y saneamiento en barrios populares.
  • Transporte e Infraestructura Hídrica: En el Sistema de Infraestructura del Transporte y en el Fondo hídrico, los montos derivados a colocaciones financieras superaron con creces a las partidas efectivamente desembolsadas para obras viales, mantenimiento de rutas y saneamiento básico.

Con información de NA