La interna en el bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados sumó un nuevo capítulo de máxima tensión. Según reveló el medio La Política Online, la diputada Lilia Lemoine asumió de forma imprevista una suerte de «comisariado político» dentro de la bancada oficialista. El motivo es el marcado vacío que sus propios compañeros de espacio le están haciendo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito en el juzgado de Ariel Lijo.
La reacción de Lemoine surge a contrarreloj: faltan apenas cuatro días para la sesión especial convocada por la oposición con el objetivo de votar una interpelación con moción de censura contra el funcionario. Fuentes parlamentarias detallaron que la legisladora se dedica a «patrullar» las redes sociales y el zapping televisivo para controlar quiénes salen a respaldar públicamente al jefe de Gabinete. «Se queja porque nadie va a la tele a defenderlo. Es una locura, hasta hace una semana nadie podía dar notas sin pedir permiso», confesó con fastidio un diputado libertario.
El factor Karina Milei: Lemoine justifica su intensa campaña de desagravio asegurando que responde a un mandato directo de la secretaria general de la Presidencia. Según testigos del bloque, la ex cosplayer advierte a sus pares que «Kari ya se está dando cuenta quiénes son leales y quiénes no», lo que ha generado fuertes resquemores y acusaciones internas de que apela a la arenga y la amenaza.
El poroteo por el quórum y el fantasma de los 129
El desorden en la bancada oficialista coincide con el viaje protocolar del presidente de la Cámara, Martín Menem, por Israel, dejando la contención del bloque en manos del cordobés Gabriel Bornoroni. La mayor preocupación del Gobierno es el conteo de voluntades para el próximo martes.
Si bien la diputada Laura Rodríguez Machado (encargada de fiscalizar los números) confiaba en que el peronismo, la izquierda y Provincias Unidas no alcanzarían el piso de 129 legisladores, las alarmas se encendieron este jueves. Un diputado oficialista escuchó en un ascensor del Congreso al «lilito» Maximiliano Ferraro asegurarle al dirigente de izquierda Néstor Pitrola que ya contaban con 121 diputados asegurados. La llave de la sesión quedó atada a la postura que adopten la UCR, los bloques provinciales de Innovación Federal y el PRO.
| Panorama de la Sesión del Martes |
|---|
| Objetivo opositor: Alcanzar los 129 diputados para abrir el recinto e interpelar a Adorni. |
| Piso confirmado (según trascendidos): 121 legisladores dispuestos a sentarse. |
| Bloques en duda: UCR, PRO y el interbloque Innovación Federal (salteños y misioneros). |
Ultimátum aliado y un video «mundialista»
La presión no solo proviene de la oposición dura. Los bloques aliados ya le habrían enviado un ultimátum al presidente Javier Milei: le dieron un plazo de dos semanas para desplazar a Adorni de su cargo. De hecho, advirtieron que si el fin de semana el Ejecutivo no lo echa, y el martes la oposición milagrosamente no logra el quórum, ellos mismos podrían vaciar el recinto al día siguiente, haciendo peligrar la ley para el pago a los fondos holdouts Attestor y Bainbridge.
En medio de este clima de zozobra, llamó la atención la difusión de un curioso spot publicitario protagonizado por diputados de LLA como el propio Menem, Bornoroni, Bertie Benegas Lynch y Gonzalo Roca. En una estética «mundialista» que evoca las producciones de Santiago Oría, se ve a los legisladores de traje pasándose una pelota de fútbol en un estadio repleto bajo una bandera con la leyenda: «Tenemos el equipo para pasar las leyes que Argentina necesita». Una coreografía de optimismo que contrasta abiertamente con el nerviosismo y los pases de factura que se viven puertas adentro del Congreso.

Más historias
Tormenta de goles helvética: Suiza destrabó el partido en el cierre y goleó a Bosnia en Los Ángeles
República Checa y Sudáfrica no pasaron del empate en Atlanta y complican su futuro en el Mundial
Tarjetas de Presidencia: la caja de $1.135 millones que depende de Karina Milei, pero que el Gobierno no abre