Este 3 de junio se cumplen 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, una fecha que marcó un antes y un después en la lucha contra las violencias por motivos de género en Argentina. A más de una década de aquella histórica convocatoria, las organizaciones feministas sostienen que los reclamos por prevención, protección y acceso a la justicia siguen siendo una deuda pendiente.
«Entendemos que no somos las mismas personas desde ese 3 de junio de 2015 porque comprendimos que la violencia de género no se resolvía puertas adentro de las casas. Era una demanda que se le hacía al Estado y a la Justicia para intervenir de manera integral, no solo cuando ocurre un femicidio, sino también desde la prevención y la sensibilización», expresó Valentina.
Manfredi remarcó que detrás de cada femicidio hay familias destruidas y niños que quedan sin sus madres. «En la gran mayoría de los casos, los femicidios son cometidos por parejas, exparejas o personas del entorno familiar», señaló.
Sin embargo, consideró que casos recientes como los de Agostina en Córdoba o Dulce en Misiones obligan a replantear cuánto se ha avanzado en estos años. «Volvemos a salir a las calles con una adolescente de 14 años descuartizada y enterrada en un descampado. Esto sigue siendo el resultado de una Justicia totalmente ciega y de la ausencia de políticas públicas efectivas para prevenir la violencia machista», afirmó.
Desde MuMaLá advirtieron además una preocupante disminución en la cantidad de denuncias previas realizadas por las víctimas de femicidio. Según explicó la referente, solo el 9% de las mujeres asesinadas por violencia de género en lo que va del año había denunciado anteriormente a su agresor, cuando durante los últimos años el promedio rondaba el 17%.
«Estamos hablando de mujeres que no denuncian porque no confían en las instituciones, porque no se sienten escuchadas y porque no encuentran respuestas efectivas. Esto ocurre además en un contexto de un gobierno que no reconoce la figura del femicidio y mantiene una postura hostil hacia las políticas de género», sostuvo.
Valentina, recordó que en Argentina un femicidio ocurre cada 35 horas y señaló que existe una responsabilidad estatal ineludible para abordar esta problemática.
En el caso de Santiago del Estero, manifestó su preocupación por el incremento de femicidios en localidades del interior provincial. «Muchas veces nos enteramos de los casos recién cuando aparecen en los medios de comunicación y las respuestas institucionales son inexistentes. Incluso en la Capital denunciar ya es difícil porque hay comisarías que no toman las denuncias y derivan a las víctimas a la Comisaría de la Mujer, cuando tienen la obligación de recibirlas», denunció.
En el marco de un nuevo aniversario de Ni Una Menos, organizaciones feministas convocaron a una movilización que partirá este martes a las 18 desde Belgrano y Alvear hacia Plaza Libertad.
«Es el grito colectivo. No hay cambios reales si no nos involucramos. No podemos mirar desde afuera. Las marchas representan una exigencia social», expresó Manfredi.
Finalmente, renovó el llamado a la participación ciudadana y al compromiso colectivo frente a la violencia de género. «No nos pueden seguir matando como si a nadie le importara. Necesitamos ser respetadas. Convocamos a todas y todos a sumarse. No merecemos ser asesinadas, queremos vivir una vida libre de violencia. Ni Una Menos, vivas y libres nos queremos», concluyó.

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