26 de septiembre de 2026

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[Audio] Añatuya: advierten que la napa freática es el principal factor detrás de la acumulación de agua en las calles

El titular del Ente Regulador de los Servicios de Agua y Cloacas (ERSAC), CPN Juan Roitman, analizó en diálogo con Radio Exclusiva la problemática que atraviesa Añatuya por la presencia de agua en calles y el elevado nivel de la napa freática.
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Roitman explicó que la situación de Añatuya tiene antecedentes históricos y recordó que la ciudad ya había sufrido graves inundaciones, como la registrada en 1974. Según señaló, actualmente la napa freática se encuentra a apenas 18 o 20 centímetros de profundidad, por lo que los pozos ciegos se llenan rápidamente y el agua termina aflorando en distintos sectores.

El funcionario destacó que en los últimos años se produjo un importante incremento en el volumen de agua que recibe la ciudad a través del acueducto proveniente de Estación Simbolar. El sistema, de aproximadamente 100 kilómetros, cuenta con tres perforaciones y fue construido específicamente para abastecer a Añatuya.

En ese sentido, Roitman indicó que antes de la puesta en funcionamiento del nuevo acueducto ingresaban a la ciudad unos 3,5 millones de litros diarios, mientras que actualmente el suministro alcanza aproximadamente los 7,5 millones de litros por día.

Si bien consideró que el aumento representa un beneficio para los vecinos, explicó que también genera una consecuencia sobre la napa freática debido a que una parte importante del agua utilizada termina incorporándose al subsuelo a través de los pozos ciegos.

“La única solución es terminar y poner en marcha todo el sistema cloacal y la planta de tratamiento de líquidos cloacales”, sostuvo Roitman durante la entrevista.

El titular del ERSAC recordó que la obra del sistema cloacal comenzó en 2022, luego de ser gestionada durante el gobierno de Alberto Fernández y financiada mediante un programa que contemplaba recursos del BID, en el marco de las obras destinadas al Norte Grande. La ejecución estuvo a cargo de las empresas Esuco y Supercemento, con una fecha de finalización prevista para 2024.

Sin embargo, según los datos aportados por Roitman, la obra todavía presenta un avance de apenas 33,43%, pese a que ya transcurrieron varios años desde su inicio.

El agua acumulada en las calles presenta mayor conductividad

Roitman también se refirió a las críticas relacionadas con la calidad del agua y aclaró que, según las mediciones realizadas, el agua que llega por la red no presenta la misma conductividad que el líquido acumulado en las calles.

Explicó que el agua de la red domiciliaria presenta alrededor de 800 de conductividad, mientras que las muestras tomadas en sectores donde se acumula agua sobre el pavimento registraron valores de entre 2.400 y 4.000.

De acuerdo con el funcionario, estas mediciones fueron realizadas con la participación de bioquímicos, profesionales de la Universidad Nacional de Santiago del Estero y personal de Aguas de Santiago.

Para Roitman, estos valores constituyen un indicio de que el agua acumulada en las calles está vinculada principalmente con los pozos ciegos y la napa freática, aunque aclaró que también pueden producirse roturas de cañerías, como ocurre habitualmente en cualquier red de agua.

La antigüedad y profundidad de las cañerías, otro factor

Otro de los problemas señalados por el titular del ERSAC está relacionado con la red de agua potable instalada en Añatuya en 1994.

Según explicó, las cañerías deberían encontrarse a una profundidad mínima de unos 80 centímetros, pero en distintos sectores fueron colocadas mucho más cerca de la superficie debido a la presencia de la napa freática durante la ejecución de la obra.

“Cada vez que pasa un camión, supuestamente cargado de cemento, cargado de arena, de ripio, de lo que sea, el piso cede y puede reventar las cañerías”, explicó Roitman.

De todos modos, insistió en que las pérdidas por roturas de cañerías no constituyen, a su criterio, el principal origen del problema actual.

En ese sentido, señaló que la prioridad debe estar puesta en finalizar el sistema cloacal y la planta de tratamiento, ya que millones de litros de agua terminan diariamente en la napa freática.

Roitman estimó que, tomando un promedio de entre 5,5 y 7 millones de litros diarios, durante un mes pueden incorporarse al subsuelo alrededor de 200 millones de litros, sin un sistema adecuado que permita evacuar esos líquidos.

“Las salidas son las cloacas”, resumió el titular del ERSAC, al remarcar que la puesta en funcionamiento del sistema cloacal resulta fundamental para abordar de manera estructural la problemática que afecta a Añatuya.