9 de agosto de 2026

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​Caputo admitió el desfinanciamiento de obras y el mantenimiento vial para sostener la meta del superávit

El ministro de Economía reconoció que la retención de los fondos específicos destinados a la infraestructura pública, entre ellos los recabados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos, fue una medida deliberada para exhibir equilibrio en las cuentas del Estado.
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​El debate alrededor de la sostenibilidad del programa económico sumó un nuevo capítulo tras las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo. En un contexto marcado por los reiterados reclamos de intendentes, gobernadores y sectores productivos por el deterioro de la red vial nacional, el titular de la cartera económica admitió de forma implícita que los recursos con asignación específica —como los más de 1,3 billones de pesos provenientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos— no fueron derivados a las obras de mantenimiento vial, sino retenidos por el Tesoro para consolidar las cifras del superávit fiscal.

​La controversia escaló al confirmarse que, pese a la continuidad del cobro del tributo en los surtidores de todo el país, las partidas para Vialidad Nacional sufrieron una paralización casi total. Según diversos análisis presupuestarios y de consultoras privadas, la no ejecución de estos fondos no solo resintió el estado de las rutas estratégicas para el transporte de cargas, sino que también expuso que el denominado «déficit cero» se sostuvo, en gran medida, mediante la postergación de obligaciones e inversiones de capital.

​Desde el Palacio de Hacienda justificaron la maniobra bajo la premisa de que la prioridad absoluta e innegociable del Gobierno es la estabilidad macroeconómica y la eliminación del déficit a cualquier costo. No obstante, legisladores de la oposición y especialistas en finanzas públicas advierten que el congelamiento de la inversión en infraestructura genera una deuda contingente a futuro, alimentando el cuestionamiento sobre si los números fiscales presentados responden a una consolidación genuina o a un dibujo contable logrado a expensas del deterioro de los bienes públicos.