El gobierno a cargo del presidente Alberto Fernández optó por abstenerse en la votación que investiga violaciones a los derechos humanos en Venezuela, bajo la gestión de su par Nicolás Maduro. A pesar de la falta de apoyo de la Argentina, el proyecto de resolución fue aprobado con el respaldo de 19 países contra 5 que votaron en contra y 23 abstenciones.
Por tanto, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU renovó por dos años la Misión para investigar y supervisar la situación del país gobernado por Maduro.
«La Argentina está preocupada por la situación de los derechos humanos en Venezuela. Resulta imprescindible que este Consejo acompañe el proceso que permita que el pueblo venezolano recupere la convivencia pacífica y democrática para lograr un desarrollo inclusivo y sostenible», expresó el ministro Sebastián Rosales durante su discurso.

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