Tras una prolongada disputa por tierras en el departamento Alberdi, comunidades campesinas e indígenas nucleadas en el MOCASE lograron alcanzar un acuerdo con una firma agroindustrial, poniendo fin a un conflicto que se extendía desde hace años.
El entendimiento, que abarca unas 1.500 hectáreas, fue posible gracias a la mediación del Gobierno provincial en el marco de la Mesa de Diálogo y Tierra, un espacio destinado a resolver este tipo de problemáticas.
Las familias involucradas pertenecen a distintos parajes de la zona y forman parte del pueblo originario Lule-Vilela. Por el sector privado participó la empresa Las Guindas S.A., vinculada al grupo Aceitera General Deheza.
El acuerdo establece pautas de convivencia que permitirán compatibilizar la producción agroindustrial con las prácticas tradicionales de las comunidades, como el pastoreo y el uso comunitario del territorio. Además, contempla mecanismos de control y el uso responsable de los recursos naturales.
En este contexto, desde nuestro medio dialogamos con Adolfo Farías, referente del MOCASE, quien formó parte de las negociaciones junto a otros representantes de las comunidades.
El dirigente destacó la importancia del diálogo como herramienta para resolver conflictos históricos y valoró el rol del Estado provincial en la mediación, remarcando que el acuerdo garantiza la continuidad de las formas de vida campesinas en el territorio.
Asimismo, el MOCASE tendrá un rol clave como garante del cumplimiento de lo pactado, supervisando que se respeten los derechos de las comunidades y las condiciones establecidas en el convenio.
Desde ambas partes coincidieron en que el entendimiento se alcanzó en un marco de respeto mutuo, con el objetivo de lograr un equilibrio entre producción, cuidado ambiental y paz social.

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