Con el objetivo de reforzar la infraestructura hídrica de la provincia y mitigar los efectos que pudiera provocar el fenómeno climático de El Niño, el Gobierno de Santiago del Estero lleva adelante un amplio operativo de obras preventivas en puntos clave de los ríos Dulce y Salado, además de la región de los Bajos Submeridionales.

Las cuadrillas y maquinarias trabajan en la construcción de bordos de contención, el despeje y la adecuación de cauces, junto con la colocación de defensas estratégicas. Estas intervenciones buscan optimizar el correcto escurrimiento del agua, reduciendo el riesgo de inundaciones y resguardando tanto a los centros poblados como a la infraestructura vial y los sectores productivos.
Planificación y prevención sostenida
Estas acciones responden a una estrategia integral impulsada por el gobernador Elías Suárez, enfocada en la previsión ante eventuales contingencias meteorológicas. El plan contempla el monitoreo constante y la rápida ejecución de tareas en zonas vulnerables antes de la llegada de los períodos de precipitación fuerte.
Desde el Ejecutivo provincial ratificaron que las labores proseguirán en las áreas clasificadas como prioritarias, reafirmando una política de inversión continua en materia hídrica para garantizar la seguridad de las familias santiagueñas y sostener el desarrollo económico del territorio local.


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