16 de mayo de 2026

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El éxito de lo simple

Por Pablo Argañarás, Lic. en Cine y Televisión
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     El éxito de una película se basa en la gran mayoría de los casos en un exitoso “boca a boca”.   Que el público sea capaz de recomendar un filme que observó.  Un espectador que sale de una sala de cine y habla bien de una historia que le gustó.  Para ello el argumento debe de ser sencillo.  Debe poderse narrar en una sola oración.  Cuanto más breve sea el resumen de la historia será más probable que se pueda compartir en un diálogo, en un audio o en un mensaje escrito.  

     Poder articular la premisa principal de un film en una sola oración será trascendental para poder ser vendido y difundido.  Si se puede resumir en un par de líneas el argumento de la película es porque podrá venderse de manera sencilla.  La gran mayoría de los filmes comerciales poseen la cualidad de ser resumidos a grandes rasgos en una frase.  Pongamos algún ejemplo: Un millonario inventor de armas crea un traje de alta tecnología militar para luchar contra el terrorismo.  Esta oración correspondería a la película “Ironman”. 

     Muchas películas pueden ser resumidas en una sola oración.  Un boxeador de “mala muerte” tiene la chance de pelear contra el campeón mundial de pesos pesados y la aprovecha al máximo,  “Rocky”.   Una mujer tiene veinte minutos para conseguir 100.000 libras esterlinas para que no asesinen a su novio, “Corre Lola Corre”.  Un hombre va decreciendo en su edad mientras su amada va envejeciendo, “El extraño Caso de Benjamin Button”.  El planeta Tierra es invadido por alienígenas y en una guerra sangrienta los humanos exterminan a los extraterrestres, “La guerra de los mundos”.

     En teoría de Guión Cinematográfico se establece que todas las ideas para futuras películas deben de ser plausibles de ser escritas en una frase.  Cuanto más sencillo sea el planteo de la trama estaremos ante una historia que es factible de ser comprendida de manera sencilla.  Esto es muy bueno porque será redituable a la hora de ser comercializada.  Más aún si es de carácter universal, ya que así el mercado de ventas será mucho más extenso. 

     Poder en un corto relato oral hacer el planteo de una película es fundamental.  Existen muchos mercados de ventas de proyectos de películas.  Allí se le brinda la posibilidad de hacer una breve exposición contando de qué tratará el futuro filme a directores, guionistas y productores.  Tener entre manos una historia simple y un speech conciso en fundamental para poder presentarla de manera atractiva a los jurados de estos mercados.  De esta manera se irán sumando inversionistas para que el proyecto a futuro se convierta en una producción audiovisual.

     Poder contar la historia de una manera breve, rápida y escueta es importante también para poder convencer a los representantes de los actores.  Cuanto mejor se presenta una idea es probable que se “suban al barco” más y mejores actores.  Una exposición larga de una historia enrevesada no será del atractivo de los managers.  Ellos necesitan buenas historias que sean factibles de ser atractivas y lucrativas para sus representados.  A su vez ellos agradecen esta simplicidad, porque les permitirá también poder venderles las ideas a sus actores de una manera más rápida y efectiva.

     En la escritura para cine, siempre lo sencillo es más efectivo.  No se trata del estilismo de la letra escrita a modo literario, sino de la simplicidad de ir redactando acciones que tengan impacto evocativo para que el lector pueda ir haciéndose la idea de lo que se verá en pantalla a futuro.  Escribir en acciones para que los actores sepan que actuar y los directores qué y cómo dirigir.   Escribir para medios audiovisuales es una tarea que precisa de una exactitud de decir lo justo y necesario para que el lector del guión en cuestión despierte su imaginación visual y sonora al ir recorriendo las líneas.   Se debe tener la justeza de decir con pocas palabras lo necesario para abrir las alas de la imaginación del lector.