En un movimiento que sacude el tablero político de la oposición, Esteban Bullrich presentó este miércoles su renuncia irrevocable al PRO. A través de una extensa y sentida carta dirigida al presidente del partido, Mauricio Macri, uno de los fundadores históricos de la fuerza formalizó su salida denunciando una profunda pérdida de coherencia ética dentro del espacio político.
En la misiva, fechada el 24 de junio de 2026, el exministro de Educación expresó que la decisión responde a una «obligación moral» y que, desde hace tiempo, le cuesta reconocer en el rumbo actual de la organización el espíritu que le dio origen hace más de dos décadas. «No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos», sentenció.
El quiebre definitivo
Si bien Bullrich aclaró que su alejamiento es el resultado de un largo proceso de reflexión personal marcado por su salud —afirmando que su enfermedad le enseñó que «el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia»—, identificó un hecho puntual como el detonante de su salida: el blindaje político a Manuel Adorni.
»La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia», disparó el exsenador en el tramo más político del texto. «Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo», añadió, argumentando que las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden «justificar, tolerar o defender».
Despedida sin estridencias
A pesar de la dureza de sus argumentos, Bullrich buscó mantener un tono conciliador hacia la figura del expresidente Macri y la militancia del partido, asegurando que no escribe desde el enojo ni el resentimiento. En el texto, manifestó un «sincero reconocimiento» hacia Macri por haber impulsado un espacio que transformó el mapa político argentino y ratificó su afecto por quienes siguen creyendo «de buena fe» en el proyecto.
Hacia el final, el exlegislador remarcó que su compromiso con el país sigue intacto y que continuará trabajando por una cultura política basada en el poder como servicio. Asimismo, dejó un mensaje de cara al futuro de la fuerza que hoy abandona: «Deseo sinceramente que el PRO pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento. Porque los partidos políticos, como las personas, solo perduran cuando tienen el coraje de volver una y otra vez a los principios que les dieron vida».

Más historias
Cortarán el tránsito en calle Pellegrini por una reparación urgente de Aguas de Santiago
[Audio] “Hablar del suicidio puede salvar vidas”, la advertencia del psiquiatra Gastón Noriega
Mendoza: dos hombres están detenidos por más de 800 estafas a Mercado Libre