La Casa Rosada ensayó este mediodía «sorpresa» por el rechazo que el cortesano Manuel García Mansilla estampó en la resolución de la Corte Suprema al tratamiento de la licencia solicitada por Ariel Lijo ante la Cámara Federal.
Se trata de un camino cada vez más sinuoso que transita Javier Milei para designar jueces en la Corte Suprema de Justicia.
Si bien en el Gobierno adujeron no estar al tanto de cómo firmaría García Mansilla, no dejó de llamar la atención dada la afinidad que el académico siempre mostró con la Casa Rosada y con el entorno de Santiago Caputo, que manejó la negociación por los pliegos.
Un dato que ilustra la relación: el magistrado reveló que el puesto de cortesano se lo ofreció Santiago Caputo. Fue el día que defendió su postulación al máximo tribunal en el Senado y reconoció que nunca vio al Presidente.
Mientras tanto diversos bloques (entre ellos el peronismo) avanzan en la búsqueda de consensos para convocar a sesión para rechazar los pliegos.
En el Senado quieren dar señales de que los pliegos para el máximo tribunal son potestad de la Cámara Alta. Paralelamente, el oficialismo de la mano de Victoria Villarruel en el Senado quedó sin margen de maniobra sobre este tema en el cual el Gobierno exhibió marchas y contra marchas.
FUENTE PERFIL

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