22 de septiembre de 2026

Exclusiva | Plataforma de noticias

Audios y Noticias desde Santiago del Estero, para toda Argentina y el Mundo. Exclusiva | Plataforma de noticias

Un investigador de Anthropic dimite y advierte que la IA «puede matarnos a todos antes de 2030»

Jacob Coxon, científico que trabajó en OpenAI y Anthropic, asegura que las grandes empresas aceleran sin control hacia una superinteligencia. Su exjefe respalda sus temores y calcula una probabilidad de extinción superior al 10% en la próxima década.
¡Compartilo!

Un joven investigador de inteligencia artificial, Jacob Coxon, ha hecho pública su dimisión de la empresa Anthropic tras lanzar una dura advertencia sobre los riesgos catastróficos que entraña la carrera tecnológica actual. Según Coxon, los propios desarrolladores de la industria admiten en privado el peligro extremo de estas herramientas: «Quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década», aseguró a través de su cuenta en la red social X.

​El científico, que acumuló tres años de experiencia en la investigación de preentrenamiento tanto en OpenAI como en Anthropic, criticó que ambas compañías estén librando una competencia irresponsable por conseguir superinteligencia automejorada. Según el investigador, mientras que en OpenAI muchos no han asumido las implicaciones a escala civilizatoria, en Anthropic sí se comprenden las consecuencias, pero la firma se encuentra atrapada en la prisa por llegar primero.

Apoyo de su superior y temor a la superinteligencia

​Las declaraciones de Coxon —que acumularon decenas de millones de visualizaciones en pocas horas— contaron con el respaldo directo de su exjefe en Anthropic, Evan Hubinger, responsable de investigación en alineación de IA (área encargada de garantizar que las máquinas obedezcan las instrucciones humanas).

​Hubinger confirmó la veracidad del temor que se vive dentro de la industria: «¡De verdad creemos que la IA podría matar a todo el mundo! Yo personalmente creo que la probabilidad es superior al 10% en la próxima década», publicó Hubinger en sus redes. El directivo aclaró que, si bien considera bajo el riesgo de los modelos actuales, la principal preocupación reside en la superinteligencia surgida de la «automejora recursiva» (sistemas que se entrenan y mejoran a sí mismos a un ritmo imprevisto), un proceso para el cual admitió que aún no tienen un plan de control definitivo.

​El debate reactivado por la renuncia de Coxon coincide con un clima de creciente inquietud técnica, marcado por incidentes recientes de sistemas autónomos descontrolados y avances acelerados en la capacidad predictiva y analítica de los modelos de IA.