19 de agosto de 2026

Exclusiva | Plataforma de noticias

Audios y Noticias desde Santiago del Estero, para toda Argentina y el Mundo. Exclusiva | Plataforma de noticias

[Audio] «Dijo que no sintió nada por la música alta»: la indignación del padre del joven embestido por el sacerdote

Cristian Galván, padre de una de las víctimas, relató en radio Exclusiva el dramático episodio protagonizado por el cura párroco Miguel Espíndola. La policía aprehendió al religioso tras un cierre de rutas, pero la fiscalía dispuso su libertad. Un grave y conmovedor incidente vial genera profunda indignación en la comunidad de Sumampa.
¡Compartilo!

Tres jóvenes que regresaban de jugar al pádel a bordo de dos motocicletas fueron embestidos por una camioneta blanca sobre la ruta, a la altura de la calle Virgen de Sumampa. El vehículo, que circulaba a baja velocidad, rozó primero a uno de los motociclistas sin llegar a derribarlo y luego impactó de lleno contra el rodado en el que viajaba Jeremías Galván junto a una amiga, provocando la caída de ambos sobre la calzada antes de darse a la fuga.

En diálogo con radio Exclusiva, Cristian Galván, padre del joven herido, detalló cómo se logró identificar al responsable. «A mi hijo siempre le enseñé que en este tipo de situaciones trate de mirar la patente o algún detalle. Cuando cayó, levantó la mirada y alcanzó a ver que la camioneta tenía colgada una cruz o un rosario», explicó. Tras dar aviso inmediato a las autoridades policiales, se montó un operativo de cierre de rutas que culminó con la interceptación del vehículo en el control de Pinto.

La detención de la camioneta causó estupefacción entre los vecinos y la propia familia de las víctimas: al volante circulaba el sacerdote Miguel Espíndola —reconocido en la zona por haber administrado sacramentos a los propios jóvenes involucrados— acompañado por una mujer. Al ser interrogado sobre el abandono de persona, el religioso justificó su accionar asegurando que solo escuchó un golpe pero no se percató del impacto debido a que circulaba con el equipo de música a alto volumen.
Como consecuencia del siniestro, Jeremías sufrió severos golpes en el rostro, la frente, los hombros y las manos, evaluándose una posible fisura, mientras que la joven que lo acompañaba resultó con diversas escoriaciones en piernas y extremidades. Ambos se encuentran fuera de peligro.

Por disposición de la fiscalía de turno con circunscripción en Pinto, el sacerdote recuperó la libertad supeditado a la causa, mientras que el vehículo quedó secuestrado para las pericias de rigor. La familia de las víctimas expresó su sorpresa por el accionar del religioso y señaló que, hasta el momento de la aprehensión, no se le habría realizado el test de alcoholemia correspondiente.