2 de mayo de 2026

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[Audio] Proyecto Padres alertó sobre el «Último Primer Día» y apuntó a la responsabilidad de los adultos

Marcelo Arambuena, referente de Proyecto Padres, advirtió sobre el crecimiento del “Último Primer Día” (UPD), una práctica que incluye consumo excesivo de alcohol y otras sustancias antes del inicio de clases. Señaló que muchos padres facilitan estas reuniones y adelantó que preparan una presentación ante la Policía para que se tomen medidas legales.
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El referente de Proyecto Padres, Marcelo Arambuena, dialogó en Exclusiva sobre una práctica que en los últimos años se convirtió en tendencia entre los adolescentes: el llamado “último primer día” (UPD), una celebración que se realiza horas antes del inicio del ciclo lectivo y que suele consistir en fiestas y juntadas previas a la llegada a la escuela.

Arambuena manifestó su preocupación por el crecimiento de esta modalidad y apuntó directamente al rol de los adultos. “Todo empieza por la casa”, sostuvo, al tiempo que aseguró que muchos padres terminan siendo “cómplices” de la situación. Según explicó, son los propios adultos quienes alquilan las fincas o casas donde se realizan los encuentros y quienes, en muchos casos, compran el alcohol para los jóvenes.

El referente advirtió que en estas celebraciones no solo se registra un consumo excesivo de bebidas alcohólicas, sino también la presencia de otras sustancias. “No es solo alcohol en grandes cantidades, también hay consumo de otro tipo de drogas”, remarcó con preocupación.

En ese sentido, señaló que desde la organización están a la espera de avanzar con una presentación formal ante la Policía para que se puedan tomar medidas legales. El objetivo, indicó, es que se establezcan controles y responsabilidades claras frente a situaciones que ponen en riesgo la salud y la seguridad de los adolescentes.

Arambuena también subrayó que, en algunos casos los propios padres permanecen a pocos metros del lugar de la fiesta, actuando como “campana” ante una eventual llegada de la Policía y encubriendo lo que ocurre en el interior.

Finalmente, sostuvo que las instituciones educativas no pueden hacerse responsables por hechos que suceden fuera del establecimiento escolar. “La escuela no puede hacerse cargo de lo que pasa fuera de sus puertas”, concluyó, insistiendo en que la responsabilidad primaria recae en las familias.