La tensión entre las universidades nacionales y el Ejecutivo Nacional sumó un nuevo capítulo de confrontación. El docente e investigador de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), Omar Layus, advirtió sobre la maniobra del Gobierno de Javier Milei para enviar al Congreso una nueva ley que, en la práctica, busca anular los beneficios de la Ley de Financiamiento Universitario vigente, la cual el oficialismo se niega a aplicar desde hace cuatro meses.
Una ley para no cumplir la ley
Según Layus, resulta «irrisorio» que el Gobierno presente un nuevo proyecto para reemplazar una normativa que ya fue votada seis veces por el Congreso y que cuenta con una medida cautelar favorable al sistema universitario.
«La situación es preocupante porque no solo el Poder Ejecutivo le da la espalda a los trabajadores, sino que la Justicia y el Legislativo no activan medidas para que la ley actual, que está vigente pero no se implementa, funcione de inmediato», señaló el docente en diálogo con la prensa.
El «ahogo» salarial y los puntos clave del recorte
El referente de la UNSE detalló que el 90% del presupuesto universitario se destina al pago de salarios, punto donde el Gobierno aplica el mayor torniquete. Layus expuso las trampas que escondería el nuevo proyecto oficialista:
- Ignora la deuda de 2024: El proyecto no contempla la estrepitosa caída del poder adquisitivo sufrida el año pasado. «Para recuperar el nivel salarial de 2023, hoy necesitaríamos un aumento del 55%, algo que el Gobierno no va a conceder bajo ningún punto de vista», sentenció.
- Recomposición en cuotas: La propuesta oficial solo plantea recomponer lo perdido en 2025 en tres tramos hasta diciembre, dejando atrás el «agujero negro» financiero de 2024.
- Gastos de funcionamiento condicionados: A diferencia de la ley actual, el nuevo texto establece que los gastos para mantener las facultades solo aumentarán si la inflación supera el 14,5%, una cláusula que no existía y que pone en riesgo la operatividad de los edificios.
«Desprecio por el conocimiento»
Para Layus, esta política no es una cuestión meramente económica, sino ideológica. El docente calificó la postura de Milei como «infantil» y basada en ideas marginales de la escuela austríaca que intentan aplicarse de forma experimental sobre el sistema social.
«El Presidente detesta las universidades y el sistema científico argentino porque generan un conocimiento que no es afín a sus ideas. Básicamente, busca seguir ahogando al sistema porque no concuerda con la educación pública», concluyó Layus, remarcando que el prestigio de ser docente universitario se está desmoronando frente a salarios que ya no cubren las necesidades básicas.

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